Entrada destacada

Tiendas en las que encontrar Lirio de Sangre

He empezado a llevar Lirio a las tiendas a las que tengo acceso y voy a hacer una lista para que sepáis dónde podéis pillarlo. AVISO: Só...

Mostrando entradas con la etiqueta Búnker guerra zombis editoriales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Búnker guerra zombis editoriales. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de abril de 2011

El búnker 7

-Hazlo.
-Pero si todavía no está terminado...
-Que lo hagas.
-No sé, para qué...
-Tardarán meses en responder, así que empieza ya -ordenó.
-Vale, vale... pero deja de apuntarme con eso.

Rachelmon bajó la trampa para osos con la que amenazaba la cabeza de Cirkadia. La escritora dudó un poco, carcomida por la indecisión y los nervios, pero finalmente lo hizo. Mandó su proposición a tres editoriales.

-Ale, ya está -suspiró con el corazón a mil-. ¿Cómo les va ahí fuera?
-Están todos muertos -respondió su amiga mirando por las pantallas.
-¿Muertos? -se repitió alarmada-. ¿Se han matado entre ellos o han sido las medidas defensivas del búnker?
-Que va, se han muerto de aburrimiento por falta de actividad.
-Aaaaah, qué susto. Eso se puede arreglar, mira -se impulsó con los pies para que la silla con rueditas se desplazara hasta el panel de mandos, conectó la megafonía y habló por el micrófono-. Probando, probando. I'm a barby girl, in a barby wold. Ejem. Veréis chicos... -se dirigió a la masa de cadáveres- se me ha ocurrido que... quizás... suba el séptimo capítulo al Deviant.
-¿Lo dices en serio? -preguntó Rachelmon.
-Que va, es para ver si reaccionan -respondió tapando el micrófono con la mano.
-Pues... parece que reaccionan -señaló con cara de espanto como la masa de cadáveres se ponía en pie poco a poco.
-Ups, creo que acabo de provocar el Apocalipsis Zombi -torció la boca al ver su metedura de pata, apagó la megafonía y le dio la espalda a las pantallas que mostraban el terrorífico espectáculo-. ¿Sabes qué te digo? Que voy a seguir mandando proposiciones a las editoriales -tarareando una cancioncilla regresó al portatil y continuó atosigando a los editores.